martes, 18 de marzo de 2008

Artritis Equina

Alerta a la artritis
por Coral Pérez Del Río, Servicio de Extensión Agrícola
Especial para Agrotemas

La artritis equina, mejor conocida como la enfermedad degenerativa de las articulaciones, es la causa más común de cojera en los caballos. A pesar que ocurre más en caballos entrados en años, ésta puede presentarse también en caballos más jóvenes.

Ciclo de inflamación
Una articulación está compuesta de dos huesos que se mueven cada uno independiente del otro. Al final de cada uno de esos huesos hay una capa de cartílago que actúa como amortiguador. En la articulación también hay un líquido que facilita el movimiento y absorbe los golpes. La cápsula de la articulación encierra el líquido y mantiene los huesos juntos. Parece un diseño simple pero en realidad no lo es. Mientras más movimiento tenga la articulación, más susceptible es a que surjan problemas.

La inflamación en la articulación es la manera en que el cuerpo reacciona para tratar de atender el problema. Ésta surge cuando hay daño al tejido o hay infección. Las células inflamatorias que son células blancas, llegan al área afectada y comienzan así una serie de reacciones. Estas células hacen un gran trabajo matando bacterias y absorbiendo los tejidos dañados. Pero también liberan unos químicos que afectan y destruyen los tejidos cercanos. Aquí es cuando se puede desarrollar la artritis y es por esto que la inflamación tiende a ser tan dañina.

Por lo que debemos estar alerta para que tan pronto surja, hagamos lo posible por bajarla y controlarla. Si no se controla, con el tiempo el ciclo de inflamación resulta en daño a la superficie del cartílago deteriorándolo, causando dolor en el área, y drenando el líquido de la articulación. El cuerpo reacciona tratando de mitigar el daño, y crea tejido de cicatriz lo que limita la flexibilidad del hueso y se afecta la función general de la articulación.

Todo este cuadro trae mucho dolor y molestias al caballo. Si el cartílago se daña el hueso al que está adherido, pierde su protección y duele debido al efecto de los químicos que liberan en el área las células inflamatorias. Este es un mecanismo de defensa del cuerpo. Desafortunadamente en el caso de la artritis todo esto causa más daño a la articulación, pues la circulación disminuye con la inactividad del caballo.

Manejo de la artritis
Hay unos cuantos métodos de prevención y manejo que detienen la inflamación y alivian la estructura de la articulación. Entre ellos el “trimeo” y herraje, el ejercicio, una buena camada en el piso, nutrición balanceada, inyecciones y crianza responsable. Hay nuevas terapias que se están investigando y que detienen la destrucción del cartílago. La prevención de la artritis sigue siendo el mejor tratamiento de todos.

Ejercicio

El mejor antiinflamatorio natural es la circulación. Cuando se aumenta el movimiento, aumenta la circulación y el cuerpo mejora su habilidad para remover las toxinas que producen las células blancas y por consiguiente disminuye el daño en la articulación. Cuando aumenta la circulación también se remueve el líquido de los tejidos inflamados, lo que aumenta la movilidad en la articulación. El aumento en la circulación ocurre con el ejercicio. El simple acto de caminar aumenta el flujo sanguíneo.

El ejercicio rutinario es clave para la prevención y manejo de la artritis. El estar de pie encerrado por muchas horas es perjudicial para animales con problemas de artritis. Mientras que el pastar sueltos en predios o cercados mantiene las articulaciones de estos caballos más saludables, debido al aumento en la circulación por el movimiento continuo.

Montar al caballo diariamente también ayuda a prevenir y tratar la artritis. La cantidad y el tipo de ejercicio dependerán de las condiciones y la habilidad del caballo, su conformación y la superficie donde se ejercitará. Superficies duras y pedregosas añaden más contusión y daño a las patas, por lo que se prefiere la tierra o superficies más blandas y suaves.

Animales con pobre conformación como “toe-in”, “toe- out”, muy parados o “tumbados” de corvejones y/o cuartillas, son más susceptibles a padecer artritis. Pudieran funcionar y trabajar mejor cuando son más jóvenes, pero por sus fallas en conformación el riesgo de desarrollar artritis aumenta con la edad. Por esto el trabajo al que se les someta debe ser monitoreado cuidadosamente siempre.

Trimeo/Herraje
“Trimear” y herrar son fundamentales tanto en la prevención como en el manejo de la artritis. El “trimeo” inadecuado causa contusión anormal en la articulación. “Trimear” disparejo es el error más común y causa gran daño a la articulación debido al desbalance. Con el tiempo se desarrolla una condición artrítica que se conoce como “ringbone”. Los cascos largos añaden estrés tanto a los ligamentos y tendones como a las articulaciones. El “trimeo” debe estar bien hecho, bien balanceado, y los cascos a nivel y pequeños.

Tratamiento
Las inyecciones en la articulación son la mejor arma para manejar la artritis. El propósito principal de estas es bajar la inflamación en el área y mejorar la calidad de vida, reduciendo el dolor y llevando al caballo a su rutina regular de ejercicio.

Los más usado son los corticoesteroides con el ácido hialurónico. Los corticoesteroides son potentes anti-inflamatorios que rompen el ciclo de la inflamación. El ácido hialurónico es un fluído sintético para la articulación que sustituye el escaso y débil líquido en ella que ya no hace el trabajo. Entre los corticoesteroides más usados están: betametasona, depo-medrol y triamcinolona.

El ácido hialunórico también se usa de modo intravenoso bajo el nombre de Legend. Al aplicarlo de esta forma, viaja a la articulación y la estimula a producir más líquido y también trabaja como antiinflamatorio.

El Adecuan se usa intramuscular y ayuda a fortalecer el cartílago. La Buta y Banamina también ayudan a calmar el dolor y bajar la inflamación, pero hay que saberlas usar, pues tienen efectos secundarios como úlceras y daño al riñón y al hígado. Para evitar estos efectos surgió una crema tópica llamada Surpass que trabaja como anti-inflamatorio directamente al área donde es aplicada.

Agrotemas Edición Marzo 2008

1 comentario:

Pilar Luciana Victoria Cosima Cecilia dijo...

Gracias. Tengo una yegua con artritis, supongo que crónica ya que es bastante mayor, y me fue de mucha utilidad.

Cecilia.